Sentarse a las 4:30 de la tarde y sintonizar el canal 5 de la Televisión Cubana es como volver a revivir el surgimiento de la televisión en Cuba. Y no es que sean meros documentales ambientados con personajes actuales, es que parte del equipo se afana en mantener una cultura audiovisual muy alejada de los cánones actuales. El diseño que día a día cambia, así como la tecnología no son apreciado por los que dirigen el Tele Centro de Santiago de Cuba. Entrevistas pobres y faltas de coherencia en sus locutores hace que miles de santiagueros apueste por un cambio de canal o lo que es peor se alquile un Caso cerrado o un Show de Laura. “No queremos lo que se transmite por Univisión, pero si queremos vernos reflejados en pantalla, algo así como Canal Habana, por ejemplo”, así opina un santiaguero que a esa hora está mirando un juicio de María Polo.





